Marcas con Nombre y Apellido

Como buenos nerds y amantes de lo nuevo, en Mandarina vivimos probando las últimas aplicaciones web, de teléfono y startups para agilizar el trabajo.

Aprovechamos el post y les recomendamos alguna para concentrarse y trabajar mejor, otra para trabajar online en equipo y otra que te permite armar una marca personal para venderse mejor en el mercado laboral . No son necesariamente novedosas pero si funcionales!

Pero volviendo al tema, cuando charlamos entre nosotros llegamos a la conclusión de que somos usuarios déspotas y necesitados de amor. ¿Por qué? Porque las apps están ahí para mejorarnos la vida, y si no lo hacen o nos estorban más que ayudarnos, las “matamos”.

¿Cómo puede ser que una app no se adapte a mis necesidades? ¿Qué no me entienda? ¿Qué no me trate bien?

Analizando desde el #branding, vemos que este tipo de nuevas apps y startups están súper alineadas con el estilo de comunicación que el usuario necesita: Son modernas, directas y tratan de mostrarte sus beneficios en una sola línea, casi como un guiño. Saben que el tiempo de atención del que gozarán será mínimo y que la experiencia que logren generar definirá su futuro.

Puede que se trate de un tema de estructura de estas nuevas empresas: al ser pocos, es quizás el mismo CEO quien se encarga de pensar la comunicación con los clientes. Pero nosotros creemos que no se trata simplemente de las capacidades comunicacionales del líder, sino que tiene que ver con un gran conocimiento de su producto y un convencimiento a prueba de balas de sus beneficios.

Ellos son generalmente los que lo pensaron desde que nació, (lo re-pensaron y relanzaron unas cuantas veces antes de llegar a una versión presentable) y es por eso que pueden acercarse a sus consumidores con las palabras justas que ellos necesitan. Nadie es más crítico que con uno mismo, y cuando el proceso de refinación de un producto o servicio fue realizado de la manera correcta, esto suele verse en la comunicación de este tipo de emprendimientos. Esta metodología tan intrínseca a estos startups no es más que lo que el Design Thinking llama “Iterar”.

Detalles simples como la capacidad de transformar un e-mail marketing en un mail personal implican que logremos una conexión diferente con el mensaje y lógicamente con el producto asociado a este. Mirá este ejemplo, me registré en la aplicación y como estaba sin tiempo no llegué a completar los datos básicos, a los 2 días me llegó este mail:

>>>>>Subject: How can I help?

Hi Nicolás,

I’m Tyler and I’m the customer success manager here at branded.me. I noticed you signed up a few days ago and haven’t published your site. What can I do to help?

The entire process takes minutes, and only a few clicks. Make sure to hit “Publish” when you’re done so your site goes live.

Reach out to me directly if you need any help and I’m happy to walk you through the process.

I look forward to hearing from you

screenshot_01

Como el día a día siguió cargado, no encontré tiempo para llenar los datos y a la semana me llegó este mail:

>>>>>Subject: Let me know if you need anything

Mensaje:

Hi Nicolás,

I quickly wanted to follow up one last time. It’s been a couple weeks since you signed up and I noticed you haven’t published your site.

Just wanted to see if there anything I could help with.

screenshot_01

Objetivo, cumplido! La marca logró mantenerse dentro de mi cabeza y si bien todavía no lo terminé de completar, sé que lo voy a hacer cuando tenga tiempo.

La conclusión a la que llegamos fue que en realidad las apps con las que sí decidimos compartir nuestro día a día son generalmente las que son a prueba de balas, y es por eso que su comunicación está súper alineada.

Los nuevos desarrollos digitales nos han mal acostumbrado a la buena comunicación, directa, puntual y direccionada ¡En buena hora! Ojalá que el resto de los mercados sigan su ejemplo. ¡En MANDARiNA trabajamos todos los días para esto!